

Autor médico
Dr. Felipe Bernal
Cirujano Bariátrico y Metabólico
Especialista en el manejo del sobrepeso y la obesidad
Global Obesity Group
Bogotá, Colombia
¿Todos los robots quirúrgicos funcionan de la misma manera? Esta es una duda cuando explico a mis pacientes que en determinados procedimientos utilizo el robot Da Vinci Xi. La respuesta es no. Aunque distintas plataformas comparten principios de cirugía asistida por robot, existen diferencias en su diseño, movilidad, configuración y en la manera como permiten al cirujano acceder al campo quirúrgico.
En este artículo quiero ir más allá de explicar qué es la cirugía robótica. Mi objetivo es mostrarte qué hace diferente al Da Vinci Xi, cómo se compara con otras generaciones de la tecnología Da Vinci y qué significado pueden tener esas diferencias durante una cirugía. Conocer estas características permite entender mejor que la tecnología no es solo el nombre de un equipo, sino una herramienta que debe integrarse al criterio, la experiencia y la planificación de cada procedimiento.
No todos los sistemas de cirugía robótica son iguales
Cuando hablo de cirugía robótica, es importante entender que no existe un único tipo de plataforma. Hay diferentes sistemas y generaciones que pueden compartir una misma base tecnológica, pero variar en aspectos como su diseño, movilidad, configuración y forma de acceder al campo quirúrgico. Estas diferencias son relevantes porque condicionan cómo organizo el procedimiento y cómo integro la tecnología a la planificación de cada cirugía.
Entonces, ¿qué representa el modelo Xi?
El Da Vinci Xi es una plataforma específica dentro de la familia Da Vinci, con una arquitectura desarrollada para ofrecer mayor flexibilidad en el posicionamiento y en el acceso a distintas zonas anatómicas. Por eso, para entender realmente qué lo diferencia de otros modelos, no basta con decir que es “más preciso”; hay que mirar cómo está construido, cómo se dispone alrededor del paciente y qué posibilidades ofrece durante la intervención.
La diferencia empieza en cómo está diseñado alrededor del paciente
Cuando evalúo una plataforma robótica, no me fijo únicamente en los instrumentos que utilizo dentro del abdomen. También es importante cómo se organiza el sistema alrededor del paciente, porque esa arquitectura influye en la forma de preparar el campo quirúrgico, posicionar los brazos y planear el acceso a las estructuras que necesito abordar. En el Da Vinci Xi, este diseño busca ofrecer mayor flexibilidad de configuración y acceso anatómico durante diferentes tipos de procedimientos.
Una arquitectura pensada para ampliar el acceso quirúrgico
Una de las particularidades del Xi es que sus brazos se encuentran integrados a una estructura superior conocida como boom, que permite orientarlos y configurarlos según el área anatómica que voy a intervenir. Para mí, esto es relevante porque facilita planear el procedimiento desde una perspectiva más amplia: desde una misma ubicación del carro quirúrgico, el sistema está diseñado para trabajar en diferentes cuadrantes anatómicos, ajustando la disposición de los brazos de acuerdo con las necesidades de la cirugía.
Brazos y posicionamiento: más que movimiento dentro del abdomen
Aquí conviene diferenciar dos conceptos: una cosa es la capacidad de los instrumentos para articularse dentro del cuerpo y otra es cómo puedo organizar los brazos robóticos alrededor del paciente. El Xi incorpora brazos montados sobre el boom, articulaciones de configuración multiposición y un diseño pensado para ampliar el espacio de trabajo; en la práctica, esto me permite considerar no solo el movimiento del instrumento, sino también cómo ubicar el sistema para obtener un acceso adecuado al campo quirúrgico que voy a tratar.

La cámara también cambia la forma de planear el campo quirúrgico
En el Da Vinci Xi, la cámara no es un elemento fijo dentro de una única configuración: el endoscopio puede acoplarse a cualquiera de los brazos del sistema, lo que me da mayor flexibilidad para decidir desde qué posición observar el campo quirúrgico según el área que necesito abordar. Para mí, esto cambia la planificación porque la perspectiva deja de depender de una sola ubicación predeterminada y puede adaptarse mejor a la anatomía y a las necesidades del procedimiento.
¿Por qué importa poder modificar la perspectiva?
Poder cambiar la posición desde la que observo una zona puede facilitar la forma en que organizo el acceso y sigo diferentes etapas de una intervención, especialmente cuando necesito desplazar la atención hacia otra región anatómica. No se trata simplemente de “ver mejor”, sino de contar con una configuración visual más flexible, integrada al diseño del sistema, que me permite adaptar la estrategia quirúrgica sin asumir que todas las cirugías deben abordarse desde la misma perspectiva.

Da Vinci X vs Xi: ¿qué cambia entre estas dos plataformas?
Cuando comparo estas plataformas, no se trata de definir cuál es “mejor” de forma general, sino de entender qué capacidades incorpora cada sistema y cómo esas diferencias pueden influir en la planificación y organización de una cirugía.
¿Qué dice la evidencia al comparar Da Vinci Si y Xi?
Metaanálisis sobre Da Vinci Si vs Xi
Investigación publicada en 2021 sobre cirugía colorrectal
El metaanálisis reunió 6 estudios y 610 pacientes: 320 intervenidos con Da Vinci Si y 290 con Da Vinci Xi.
Analizó los tiempos de operación, docking y consola, además de la conversión a cirugía abierta y las complicaciones postoperatorias.
El Da Vinci Xi se asoció con un menor tiempo total de operación y menor tiempo de docking frente al sistema Si.
No se encontraron diferencias significativas en la conversión a cirugía abierta ni en las complicaciones postoperatorias entre ambas plataformas.
¿Qué significa esto? La evolución del Xi puede aportar mejoras en algunos aspectos del flujo y la eficiencia quirúrgica, pero estos resultados no permiten afirmar que una plataforma produzca automáticamente mejores resultados clínicos para todos los pacientes.
Xi vs Si: qué cambió entre generaciones de Da Vinci
Cuando comparo el Da Vinci Si con el Xi, la diferencia no está únicamente en que una plataforma sea más reciente. El Xi introdujo cambios importantes en la arquitectura del sistema, la disposición de los brazos, el alcance de los instrumentos y la manera de organizar el acceso al paciente, buscando una configuración más flexible para distintos campos quirúrgicos. Por eso prefiero entender esta evolución como una mejora en la forma de planear y ejecutar el procedimiento: Si → Xi → generaciones posteriores representa una tecnología que ha ido modificándose para responder a nuevas necesidades dentro del quirófano.
El cambio no fue solamente aumentar la precisión
Desde mi perspectiva como cirujano, reducir esta evolución a decir que “el Xi es más preciso” deja por fuera buena parte de lo que realmente cambió. Entre una generación y otra evolucionaron aspectos como el posicionamiento de los brazos, el acceso a diferentes zonas anatómicas, la configuración alrededor del paciente y el flujo de trabajo quirúrgico. Esto ayuda a entender que Da Vinci no es un único robot que ha permanecido igual con el paso de los años, sino una familia de plataformas que ha ido incorporando nuevas capacidades técnicas para ampliar las posibilidades de planificación durante una intervención.
Una diferencia poco conocida: la integración con la mesa quirúrgica
Durante una intervención, la posición del paciente también forma parte de la estrategia quirúrgica. No siempre se mantiene exactamente igual durante todo el procedimiento, porque ciertos cambios de inclinación o postura pueden ayudarme a exponer mejor una región anatómica y facilitar el acceso al área que necesito tratar. En configuraciones compatibles, el Da Vinci Xi puede integrarse con la función Integrated Table Motion, que permite coordinar movimientos de la mesa quirúrgica con el sistema robótico sin tener que desacoplarlo por completo, aportando mayor continuidad al procedimiento.
¿Por qué puede necesitar cambiar la posición del paciente durante una cirugía?
La posición influye en cómo se distribuyen los órganos y en qué tan accesible queda una zona determinada durante la intervención. Poder realizar ajustes controlados en la mesa me permite adaptar el campo quirúrgico a diferentes momentos de la cirugía, especialmente cuando necesito mejorar la exposición de una región específica. Para mí, el valor de esta integración no está en “mover al paciente” como una función aislada, sino en incorporar la posición corporal como parte de la planificación y del flujo quirúrgico.
¿Tienes dudas sobre cirugía bariátrica o cirugía robótica? Tomar una decisión informada también hace parte del tratamiento.
¿Qué significan realmente estas diferencias cuando estoy operando?
Para mí, la diferencia entre una plataforma y otra no está solamente en la cantidad de funciones que incorpora, sino en cómo esas capacidades se integran a la planificación y ejecución de una cirugía. Aspectos como el acceso a distintas zonas anatómicas, la organización de los brazos y del campo quirúrgico, la posibilidad de ajustar la estrategia según cada etapa del procedimiento y la forma en que el sistema se adapta a la anatomía del paciente son los que realmente tienen valor en quirófano. En otras palabras, la tecnología cobra sentido cuando me permite trabajar con una planificación más ordenada, flexible y ajustada a las necesidades de cada caso.
Tecnología avanzada no significa mejores resultados automáticamente
Aunque el Da Vinci Xi incorpora capacidades tecnológicas avanzadas, no considero responsable presentar la plataforma como una garantía de mejores resultados para todos los pacientes. En cirugía, la tecnología es una herramienta que debe integrarse a una indicación adecuada, la experiencia del equipo, una técnica quirúrgica bien ejecutada, las condiciones particulares de cada paciente y un seguimiento integral. Por eso, más que asumir que un sistema es “mejor” por sí solo, prefiero valorar cuándo sus características realmente aportan al procedimiento y cómo utilizarlas dentro de una planificación quirúrgica segura y personalizada.
Entonces, ¿por qué utilizo Da Vinci Xi en cirugía bariátrica?
Después de entender cómo está diseñado el Da Vinci Xi, se comprende mejor por qué lo utilizo como una herramienta dentro de determinados procedimientos bariátricos. Para mí, su valor está en la posibilidad de integrar planificación, acceso anatómico, organización del campo quirúrgico y capacidad de adaptación durante la intervención dentro de una misma plataforma. Esto no significa que todos los pacientes necesiten cirugía robótica, sino que, cuando está bien indicada, puede complementar mi criterio y mi experiencia quirúrgica. Si quieres conocer con más detalle cómo aplico esta tecnología en procedimientos como manga o bypass gástrico, puedes ampliar la información en el artículo sobre cirugía robótica Da Vinci en Bogotá.
Agenda una valoración conmigo en Bogotá
Si estás considerando una cirugía bariátrica y quieres saber si una tecnología como Da Vinci Xi puede tener un papel en tu caso, lo más importante es hacer una valoración individual. Cada paciente tiene una historia clínica, una anatomía y unos objetivos diferentes, por eso la decisión sobre la técnica y el abordaje debe tomarse con criterio médico y después de revisar tu situación de manera integral.
Conversemos sobre cuál puede ser la mejor alternativa para ti
En consulta puedo explicarte qué opciones existen, resolver tus dudas y definir contigo si un procedimiento bariátrico, laparoscópico o asistido por tecnología robótica puede estar indicado en tu caso. Mi objetivo es que tomes una decisión informada, con expectativas claras y entendiendo cada etapa del proceso.
Preguntas frecuentes sobre el robot Da Vinci Xi y la cirugía robótica
¿Cuál es la diferencia entre la laparoscopia y el robot Da Vinci?
Ambas son técnicas mínimamente invasivas, pero la forma de trabajar es diferente. En laparoscopia utilizo instrumentos rígidos que manejo directamente desde el campo quirúrgico; con el robot Da Vinci Xi, controlo instrumentos articulados desde una consola y puedo aprovechar una configuración más flexible de brazos, cámara y acceso anatómico. La elección entre una técnica y otra depende de las características de cada paciente y del procedimiento que voy a realizar.
¿Qué ventajas tiene el robot?
Desde mi perspectiva, una de sus principales ventajas es la posibilidad de integrar movilidad, acceso, organización del campo quirúrgico y adaptación durante la intervención dentro de una misma plataforma. Estas capacidades pueden ser útiles en determinados procedimientos, pero no significan que la cirugía robótica sea automáticamente la mejor opción para todos los pacientes.
¿Todos los robots Da Vinci son iguales?
No. Da Vinci es una familia de plataformas que ha evolucionado a través de distintas generaciones y modelos. Sistemas como Si, X y Xi comparten principios tecnológicos, pero presentan diferencias en su arquitectura, configuración, posicionamiento de los brazos y posibilidades de acceso durante la cirugía.
¿Cuál es la diferencia entre Da Vinci X y Da Vinci Xi?
Ambas son plataformas robóticas de la familia Da Vinci, pero el Xi incorpora una arquitectura diferente, con mayor flexibilidad para organizar los brazos alrededor del paciente y acceder a distintas zonas anatómicas. Para mí, estas diferencias son relevantes principalmente en la planificación y configuración del procedimiento.
¿Qué cambió del Da Vinci Si al Xi?
La evolución no se limitó a la precisión. También hubo cambios en la arquitectura del sistema, disposición de los brazos, alcance, acceso anatómico y flujo de trabajo quirúrgico. Esto permite entender que cada generación responde a una evolución tecnológica y no simplemente a un cambio de nombre.
¿El Da Vinci Xi garantiza mejores resultados?
No. Siempre explico a mis pacientes que la tecnología es una herramienta y no una garantía por sí sola. Los resultados también dependen de una adecuada indicación médica, la técnica quirúrgica, la experiencia del equipo, las condiciones particulares del paciente y el seguimiento posterior.
¿Cómo sé si una cirugía con Da Vinci Xi es adecuada para mí?
Eso debe definirse en una valoración individual. Durante la consulta reviso tu historia clínica, antecedentes, condición de salud, objetivos y el procedimiento que podría estar indicado. A partir de esa información puedo explicarte si la cirugía asistida por Da Vinci Xi tiene un papel relevante en tu caso o si otro abordaje puede ser más apropiado.



