Elegir someterse a una cirugía bariátrica no es una decisión menor. No se trata solo de perder peso, sino de recuperar la salud, la movilidad, la autoestima y, en muchos casos, la vida misma. Pero entre tantas dudas que surgen al considerar este procedimiento, hay una pregunta que aparece con frecuencia: ¿Existe una edad ideal para operarse?
Durante mi práctica como cirujano bariátrico, he acompañado a personas jóvenes que apenas inician su vida adulta, y también a adultos mayores que buscan una segunda oportunidad. Y aunque la edad es un factor importante, no es el único ni necesariamente el más determinante.
Soy el Dr. Felipe Bernal, especialista en cirugía bariátrica y metabólica, con años de experiencia acompañando a pacientes con obesidad en procesos de transformación reales. En este blog quiero explicarte, con base en evidencia médica y en mi experiencia, cuáles son los criterios de edad para realizarse una cirugía bariátrica, y qué otros factores se deben tener en cuenta antes de tomar esta decisión.
Tabla de contenido
¿Qué es exactamente la cirugía bariátrica y por qué tantas personas la están considerando?
La cirugía bariátrica es un procedimiento médico destinado a tratar la obesidad cuando otros métodos no han dado resultados sostenibles. Más allá de lo estético, su objetivo principal es mejorar la salud del paciente y prevenir o revertir enfermedades asociadas como la diabetes tipo 2, la hipertensión arterial, los problemas cardiovasculares y la apnea del sueño, entre otras.
Con el paso del tiempo y los avances médicos, esta cirugía se ha convertido en una alternativa segura, eficaz y cada vez más accesible. Por eso, personas de todas las edades desde adolescentes hasta adultos mayores me consultan cada día preguntando si califican como candidatos.
¿Existe una edad mínima o máxima para realizarse una cirugía bariátrica?
Una de las dudas más frecuentes que recibo en consulta es si hay una edad límite para operarse. Y la respuesta, como ocurre en medicina, no es absoluta. Existen guías, criterios médicos y experiencia clínica, pero también casos individuales que deben evaluarse con profundidad.
Edad mínima: ¿Se puede operar un adolescente?
Sí, es posible realizar una cirugía bariátrica en adolescentes, pero bajo condiciones muy específicas y con un abordaje multidisciplinario. La Asociación Americana de Cirugía Metabólica y Bariátrica (ASMBS) establece que, en casos seleccionados, los pacientes de 16 años en adelante pueden ser candidatos al procedimiento, especialmente cuando presentan obesidad severa acompañada de enfermedades asociadas que comprometen su salud y calidad de vida.
En estos casos, no solo se evalúa el estado físico, sino también la madurez emocional, el entorno familiar y el compromiso del paciente para asumir los cambios a largo plazo. Es indispensable contar con un equipo que incluya psicólogo, nutricionista y pediatra especializado en obesidad. El objetivo nunca es apresurar una decisión, sino asegurar que el joven entienda el proceso, los beneficios y también los retos que implica.
Edad máxima: ¿Hasta qué edad se puede realizar una cirugía bariátrica?
En cuanto a la edad máxima, no existe un límite establecido de manera tajante. La cirugía puede realizarse en adultos mayores, siempre que su estado de salud general lo permita. De hecho, muchos de mis pacientes tienen más de 60 o 65 años y han experimentado una mejoría sustancial en su calidad de vida, reducción de medicamentos y aumento en su movilidad.
Eso sí, es necesario realizar una evaluación detallada del riesgo quirúrgico, la presencia de enfermedades crónicas, la capacidad de recuperación y el compromiso del paciente con el seguimiento posterior. En algunos casos, si bien el procedimiento es técnicamente posible, podría no ser la mejor opción. Por eso, insisto en que cada paciente debe evaluarse de forma integral.
La edad importa, pero no lo es todo
Uno de los conceptos que siempre transmito es que la edad cronológica no siempre refleja la edad metabólica o funcional. Es decir, una persona de 68 años con buena condición física, sin enfermedades graves y con motivación, puede tener un mejor perfil quirúrgico que alguien más joven, pero con múltiples complicaciones y sin adherencia al tratamiento.
La edad para cirugía bariátrica es solo uno de los factores a considerar. Lo realmente determinante es la combinación de elementos clínicos, metabólicos, psicológicos y sociales.
Casos fuera de lo común: cuando el criterio médico marca la diferencia
En mi experiencia he tenido casos que, en un primer vistazo, parecían no encajar en los criterios tradicionales. Sin embargo, con una evaluación profunda y un enfoque personalizado, fue posible llevar a cabo el procedimiento de manera segura y exitosa.
Estos son casos donde la flexibilidad médica basada en evidencia, el conocimiento actualizado y la experiencia quirúrgica hacen la diferencia. Por eso, nunca cierro la puerta a una posibilidad sin antes estudiar el caso con detalle y responsabilidad.
Acompañamiento integral: la clave en todas las edades
Independientemente de la edad, el éxito de una cirugía bariátrica está íntimamente ligado al acompañamiento multidisciplinario. En todas las etapas de la vida es fundamental contar con apoyo psicológico, asesoría nutricional y seguimiento médico continuo.
Este acompañamiento no solo ayuda a preparar al paciente antes del procedimiento, sino que es clave para consolidar los resultados a largo plazo. Cambiar el estilo de vida, los hábitos alimentarios y la relación con la comida requiere orientación, tiempo y empatía.
Más allá de la edad: ¿Qué determina si una persona es candidata?
Como mencioné anteriormente, la edad para realizarse una cirugía bariátrica es solo un factor más dentro de una evaluación mucho más amplia. En realidad, lo que determina si una persona es candidata ideal para este procedimiento es un conjunto de criterios clínicos, metabólicos, emocionales y conductuales que analizamos de forma rigurosa.
El Índice de Masa Corporal (IMC): un punto de partida esencial
El IMC es uno de los criterios más conocidos y utilizados en la selección de candidatos. Generalmente, consideramos como indicación quirúrgica a los pacientes con:
- IMC igual o superior a 40 kg/m², aunque no presenten enfermedades asociadas.
- IMC de 35 kg/m² o más, si existen comorbilidades como diabetes tipo 2, hipertensión arterial, apnea del sueño, dislipidemias u otros problemas relacionados con la obesidad.
Este indicador, aunque útil, no se analiza de forma aislada. Es solo el primer paso.
Comorbilidades: cuando la obesidad empieza a pasar factura
Las enfermedades asociadas a la obesidad son una señal de alerta clara. Pacientes que ya presentan complicaciones metabólicas, articulares, cardiovasculares o respiratorias, tienen un riesgo mayor si no se interviene a tiempo. La cirugía, en estos casos, no es solo un medio para perder peso, sino una estrategia para mejorar la salud global y prevenir complicaciones futuras.
Historia clínica, intentos previos y compromiso real
También es fundamental revisar la historia clínica del paciente: tratamientos previos, intentos de pérdida de peso con dieta, ejercicio o medicamentos, y, sobre todo, su nivel de adherencia y compromiso con los cambios de estilo de vida que exige el proceso bariátrico.
No se trata de encontrar una “solución rápida”, sino de abrazar un cambio sostenible. Como cirujano, necesito asegurarme de que el paciente comprende el proceso y está preparado para asumirlo con responsabilidad.
Evaluación emocional: una pieza clave en la decisión
El componente emocional es igual de importante que el físico. La cirugía bariátrica requiere un estado mental y emocional estable, una motivación clara y, en muchos casos, acompañamiento psicológico tanto antes como después del procedimiento.
He aprendido que una buena preparación mental es lo que marca la diferencia entre un cambio superficial y una transformación verdadera.
La edad metabólica importa más que la cronológica
Algo que siempre le digo a mis pacientes es que la edad cronológica no lo dice todo. Dos personas con la misma edad pueden tener condiciones de salud muy distintas. Es por eso por lo que, más que guiarnos por el número de años, evaluamos su edad metabólica, sus hábitos, su nivel de funcionalidad y su estado general. Ahí es donde realmente se define si alguien está listo para dar este paso.



































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Beneficios y riesgos de la cirugía bariátrica en diferentes etapas de la vida
La cirugía bariátrica puede ofrecer grandes beneficios a lo largo de todas las etapas de la vida. Pero, como todo procedimiento médico, también implica ciertos riesgos, que deben ser evaluados de forma individual. A continuación, comparto lo que he observado en mi experiencia con pacientes jóvenes y adultos mayores.
En pacientes jóvenes: oportunidad de prevenir, no solo corregir
Cuando un paciente joven, incluso en la adolescencia, cumple los criterios adecuados, la cirugía puede representar una intervención temprana con beneficios a largo plazo:
- Previene la progresión de enfermedades crónicas que, de no tratarse, podrían aparecer o agravarse con el tiempo.
- Mejora notablemente la autoestima, la imagen corporal y la salud mental, factores clave en una etapa de desarrollo personal.
- Ofrece mayor tiempo de vida saludable y más oportunidades para construir un futuro sin las limitaciones de la obesidad.
Estos casos requieren un abordaje especial, pero los resultados suelen ser muy positivos si el paciente cuenta con el soporte adecuado.
En adultos mayores: recuperar calidad de vida y autonomía
En adultos mayores, el enfoque cambia. Aquí buscamos:
- Reducir la dependencia de medicamentos y mejorar el control de enfermedades como la diabetes tipo 2 o la hipertensión.
- Aumentar la movilidad, disminuir dolores articulares y mejorar la tolerancia al ejercicio.
- Lograr una mejor calidad de vida, con menos hospitalizaciones, más energía y mayor autonomía en el día a día.
Es cierto que en esta etapa es necesario evaluar con más atención las comorbilidades y la capacidad de recuperación, pero con una buena preparación, el procedimiento puede ser muy seguro y beneficioso.
Tecnología y seguridad: un procedimiento adaptable a cada edad
Gracias a las técnicas actuales como la cirugía laparoscópica y mínimamente invasiva hoy podemos realizar estos procedimientos con menor riesgo, menos dolor postoperatorio y una recuperación más rápida, tanto en pacientes jóvenes como en adultos mayores. Esto amplía el rango de edad para realizar la cirugía sin comprometer la seguridad del paciente.
La importancia de un seguimiento médico individualizado
Sin importar la edad, el éxito a largo plazo depende en gran medida de un seguimiento médico personalizado. Cada paciente necesita un plan de atención diseñado a su medida, con controles nutricionales, psicológicos y médicos continuos.
En mi práctica, me enfoco no solo en operar, sino en acompañar a cada persona en todas las etapas de su transformación.
¿Tienes dudas sobre cómo funciona la Cirugía Bariátrica?
Si es así, no dudes en contactarnos, resolveremos tus dudas.
¿Por qué elegir a Felipe Bernal como tu cirujano bariátrico de confianza?
Como cirujano bariátrico, llevo años ayudando a transformar vidas a través de procedimientos seguros, personalizados y respaldados por evidencia científica. Mi enfoque va mucho más allá de la técnica quirúrgica: creo firmemente en una atención integral, humana y cercana, adaptada a la realidad de cada paciente. No todos los casos son iguales, y por eso trato a cada persona como única, considerando su edad, su estado de salud, su historia y sus objetivos. He acompañado con éxito a adolescentes, adultos y personas mayores, siempre con el mismo compromiso: brindar una solución real y duradera para la obesidad.
Trabajo junto a un equipo multidisciplinario que me permite ofrecer un seguimiento completo, desde la preparación previa hasta el acompañamiento postoperatorio a largo plazo. Combino ciencia, ética médica y pasión por lo que hago, porque creo que cada paciente merece una segunda oportunidad de vivir con salud y plenitud.
Preguntas frecuentes sobre edad y cirugía bariátrica
1. ¿Existe una edad mínima para operarse?
Sí. En casos seleccionados, la cirugía bariátrica puede realizarse a partir de los 16 años, siempre que se cumplan ciertos criterios médicos y psicológicos. En pacientes adolescentes, es fundamental una evaluación rigurosa y el acompañamiento de un equipo multidisciplinario. Debe existir una obesidad severa o mórbida, la presencia de enfermedades asociadas y una madurez emocional suficiente para comprender el proceso. También se requiere la aprobación y compromiso de los padres o tutores legales. Personalmente, he tratado casos de jóvenes donde la cirugía fue una intervención oportuna que evitó complicaciones mayores en el futuro.
2. ¿Hay una edad máxima para realizarse una cirugía bariátrica?
No hay una edad tope establecida, pero sí se deben evaluar cuidadosamente las condiciones generales de salud. He operado pacientes de más de 65 años con excelentes resultados, siempre que su estado físico, funcional y metabólico sea adecuado. En estos casos, el beneficio suele estar en la mejora de la calidad de vida, la movilidad y la reducción de medicamentos. Lo importante no es solo la edad cronológica, sino la edad metabólica y la capacidad del paciente para recuperarse y seguir el proceso postoperatorio de forma responsable.
3. ¿Una persona mayor tiene más riesgos al operarse?
Es cierto que los pacientes mayores pueden tener mayor riesgo quirúrgico, especialmente si presentan enfermedades cardiovasculares, pulmonares u otras comorbilidades. Sin embargo, con una evaluación preoperatoria adecuada, el uso de técnicas mínimamente invasivas y un equipo experimentado, los riesgos pueden ser controlados. La cirugía no solo es posible, sino que puede marcar una gran diferencia en la autonomía, la salud y la esperanza de vida. El seguimiento posterior es clave en esta etapa.
4. ¿Por qué podría indicarse la cirugía bariátrica en adolescentes?
En adolescentes con obesidad severa o mórbida, y cuando han fracasado múltiples intentos de tratamiento convencional, la cirugía puede ser una medida preventiva. No solo mejora el peso, sino que previene la aparición temprana de enfermedades como diabetes tipo 2, hipertensión o apnea del sueño. Además, tiene un impacto positivo en el bienestar psicológico y la integración social del joven. En mi práctica, siempre evaluamos caso por caso, priorizando el desarrollo emocional y el acompañamiento familiar.
5. ¿La recuperación varía según la edad del paciente?
Sí, la recuperación puede variar dependiendo de la edad, el estado físico previo y las comorbilidades. Los pacientes jóvenes suelen recuperarse más rápido, con menor riesgo de complicaciones. En adultos mayores, puede requerirse un seguimiento más cercano y un plan postoperatorio más estructurado, pero esto no impide que logren una recuperación exitosa. Lo fundamental es preparar al paciente antes de la cirugía y acompañarlo después, sin importar su edad.
6. ¿Qué factores además de la edad se tienen en cuenta para saber si alguien es candidato?
La edad para cirugía bariátrica es solo uno de los criterios. También se evalúa el Índice de Masa Corporal (IMC), la presencia de enfermedades asociadas, la historia clínica, los intentos previos de perder peso y, muy importante, la motivación del paciente para cambiar su estilo de vida. En consulta hago una valoración integral que incluye aspectos físicos, emocionales y sociales, porque no se trata solo de operar, sino de garantizar que el paciente esté listo para sostener el cambio a largo plazo.
7. ¿Qué sucede si tengo 30 o 40 años, pero no tengo enfermedades asociadas?
Si el paciente tiene un IMC mayor a 40, puede ser candidato a cirugía, aunque no tenga comorbilidades. En estos casos, el objetivo es prevenir enfermedades antes de que aparezcan. La obesidad es una condición progresiva, y mientras más temprano se intervenga, mejores serán los resultados a nivel de salud y calidad de vida. También consideramos factores como el historial familiar, los antecedentes metabólicos y el impacto del peso en la vida diaria del paciente.
8. ¿La cirugía bariátrica es igual para todos sin importar la edad?
No. Aunque la técnica puede ser similar, el abordaje médico y el plan de tratamiento deben adaptarse a cada etapa de la vida. En jóvenes priorizamos la prevención y el desarrollo emocional, mientras que en adultos mayores buscamos mejorar su funcionalidad y reducir el riesgo de enfermedades crónicas. Por eso siempre insisto en que cada paciente necesita un enfoque personalizado. La cirugía no es un molde único, es una herramienta que debe usarse con precisión.
9. ¿Qué tipo de acompañamiento se brinda después de la cirugía, según la edad?
Después de la cirugía, todos los pacientes —sin importar su edad— requieren un seguimiento continuo con nutrición, psicología y controles médicos. Sin embargo, los objetivos pueden variar. En jóvenes, trabajamos temas como la relación con la comida, la presión social o la adaptación a cambios físicos. En adultos mayores, enfocamos el acompañamiento en prevención de pérdida de masa muscular, adherencia a medicamentos y mantenimiento de la funcionalidad. Lo más importante es que nadie atraviese este proceso solo.
10. ¿Felipe Bernal opera pacientes fuera de los rangos de edad habituales?
Sí, pero siempre con una evaluación médica rigurosa. Cada caso que se sale de los rangos convencionales —ya sea un adolescente o un adulto mayor— lo analizo en profundidad, junto a mi equipo. Si el procedimiento es viable, se realiza bajo estrictos protocolos de seguridad y con una preparación adecuada. Lo más importante es el bienestar del paciente, y por eso me comprometo a dar una respuesta honesta y basada en evidencia, incluso si la cirugía no es lo más recomendable.


